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Pepa Claro

Logopeda

Este artículo te explicaremos qué estudia la logopedia y en qué casos es útil acudir a este profesional para resolver determinados problemas que podemos tener a la hora de comunicarnos de manera efectiva.

¿Qué es la logopedia?

La logopedia es la disciplina que estudia y corrige los trastornos de la comunicación humana que pueden detectarse como alteraciones de la voz, de la audición, del habla, del lenguaje (oral, escrito, gestual); y de las funciones oro-faciales y deglutorias.

El objetivo o labor principal de un logopeda consiste en rehabilitar estas funciones y dotar al paciente de estrategias para acabar con cualquier tipo de disfunción o, al menos, controlarlas de manera completamente efectiva. 

Tipos de logopedas

Existen diversas ramas de esta profesión y las más destacadas son las que te comentamos a continuación

Logopedia Infantil

Trata a las personas en las fases iniciales de su desarrollo. Hay que tener en cuenta que éstas es quizá la etapa, junto con la adolescente, cuando más atención al habla recibe y una de las ramas o especializaciones más conocidas.

En este sentido los profesionales de la logopedia que se especializan en este sector de la población suelen atender casos de disfasias, problemas articulatorios o dislalias tengan una causa orgánica (por ejemplo labio leporino) o sean de tipo funcional (aprendizaje y causas psicológicas).

Es común además que atiendan casos de trastorno específico del lenguaje, tartamudez o dislexia, o que trabajen con niños que padecen problemas como autismo, TDAH o discapacidad intelectual (a nivel bucofonatorio y de la comunicación). Además tienen la tarea preventiva de evitar posibles problemas o incluso disminuir la afectación que puede tener una alteración del lenguaje a lo largo de su desarrollo.

Logopedia escolar

En los primeros años de desarrollo académico suelen detectarse buena parte de los problemas que trata un logopeda, por lo que es imprescindible su labor en esta etapa del crecimiento. Uno de los ámbitos en los que suelen detectarse los problemas de lenguaje y de comunicación es en la escuela. En este sentido resulta imprescindible y de gran interés que existan psicopedagogos y logopedas que puedan evaluar el lenguaje del menor, su desarrollo de esta habilidad o incorporar programas específicos que puedan contribuir a mejorar la situación del pequeño.

En este caso también es habitual que los profesionales se centren en problemas como dislalias, mutismo, disfonías, tartamudez o dislexia. También en discapacidad intelectual o autismo. Además, el logopeda escolar puede tener que evaluar y potenciar las habilidades comunicativas orales de niños con discapacidad sensorial, especialmente en el caso de la sordera.

Logopeda Geriátrica

Es menos conocida que las anteriores pero debes saber que también hay una especialidad de la logopedia que trabaja específicamente con los mayores. Y es que, con la edad las facultades para la expresión y comunicación pueden decrecer. También es habitual que sea en estas edades en las que aparecen enfermedades neurodegenerativas como demencias o accidentes cerebrovasculares, algo que hace que en la práctica no sea infrecuente que los profesionales de este sector trabajen con problemáticas semejantes a los de la neurologopedia.

Logopedia clínica

Esta especialidad médica, además de menores los logopedas clínicos trabaja con adultos con problemas de expresión o articulación de palabras.

Entre las diferentes dificultades que pueden encontrar es posible que deban tratar personas con un habla atropellada (por ejemplo por problemas derivados de la ansiedad), problemas de lenguaje derivados de psicopatologías (por ejemplo en el caso de los síntomas negativos de la esquizofrenia), tartamudez, enfermedades nerviosas o musculares, lesiones cerebrales, tumores, parálisis o incluso demencias.

Logopeda especialista en trastornos de la voz y en reeducación de la voz

La voz puede verse muy alterada en personas con afonía o problemas respiratorios, entre otros aspectos, independientemente de su pronunciación o articulación. En este sentido existe una especialización o rama de la logopedia centrada en los problemas de la voz, que es además muy recurrente para profesionales que han hecho de la voz su medio de vida (profesores, actores, locutores de radio, etc)

Los servicios de logopedia en estos casos pueden ir dirigidos no a rehabilitar sino a potenciar los recursos comunicativos de los usuarios.

Neurologopedia

Esta especialidad de la logopedia incorpora además de los conocimientos habituales entre los logopedas generalistas conocimientos referentes al funcionamiento del sistema nervioso y de diversas afectaciones neurológicas, además de nociones de neuropsicología. Aquí el ámbito de actuación principal se pone en dificultades de lenguaje procedentes de lesiones o enfermedades neurológicas específicas, y se ha desarrollado con el objetivo principal de mejorar la calidad de vida de los pacientes y en caso de estar ante un trastorno neurodegenerativo, tratar de intentar preservar sus capacidades lo máximo posible.

 

Tipos de trastornos que trata el logopeda

Existen diversos tipos de problemas que ayuda a corregir un logopeda. Éstos son los más habituales:

Trastorno del habla:

Apraxia del habla: trastorno de la ejecución de los movimientos para el habla aprendidos y que no puede explicarse por debilidad, incoordinación o pérdida sensorial o por incomprensión o desatención de la orden.

Apraxia orofacial: Dificultad en controlar los órganos relacionados con la articulación (lengua, labios, mandíbula.. etc.) o de emitir sonidos simbólicos. Asociada a la afasia de Broca o Global.

Anartria: Existe una pérdida de la capacidad de articulación del lenguaje debido a una lesión cerebral. Se pierde la capacidad de poder mover a voluntad los órganos fonadores: maxilares, labios, lengua, diafragma, músculos intercostales, laringe.

Disartria: Conjunto de trastornos motores del habla caracterizados por: debilidad muscular, incoordinación, lentitud o exceso de velocidad  o el tono en el movimiento de la musculatura implicada en la respiración, la fonación, la resonancia y la articulación, de origen neurológico.

 

Trastorno de la voz:

Disfonía: Es la alteración de la voz en cualquiera de sus cualidades, intensidad, tono y timbre.

– Hipertónicas o hiperquinéticas: exceso de tono a nivel de la musculatura de la laringe.

– Hipotónicas o hipoquinéticas: defecto de tono a nivel de la musculatura de la laringe.

Hipofonía: Disminución en la intensidad de la voz de origen neurógeno.

Parálisis unilateral de cuerda vocal en abducción.

 

Trastorno de la degulción:

Disfagia: Dificultad en la preparación del bolo alimenticio y/o en el desplazamiento de éste desde la cavidad oral hasta el estómago, con riesgos de atragantamiento y malnutrición, adquirido por trastorno neurológico (por traumatismo, ictus) o por avanzada edad (presbifagia).

 

Trastorno del lenguaje y la lecto-escritura:

Afasia: problema adquirido, tanto en su vertiente expresiva como en la comprensiva, que aparece como consecuencia de una lesión cerebral en una persona que ya había desarrollado la función lingüística.

Anomia: Dificultad de acceder al léxico, o nombrar las cosas por su nombre, similar a la sensación de “tener constantemente la palabra en la punta de la lengua”.

Alexia: Pérdida parcial o total de la capacidad lectora previamente adquirida resultante de una lesión cerebral.

Agrafia: Pérdida o alteración de la capacidad para producir lenguaje escrito, debido a una lesión cerebral adquirida.

Acalculia: Incapacidad para utilizar cifras y números así como para efectuar operaciones aritméticas.

Apraxia ideomotriz: Pérdida de la comprensión del uso de los objetos cotidianos, que se traduce en la realización de actos gestuales más o menos absurdos. Aparece una imposibilidad para adaptar los movimientos al objeto propuesto, aunque el individuo no esté afecto de paresia.

 

Otros:

Patologías sindrómicas que implican problemas comunicativos y lingüísticos.

Estados de conciencia alterados que presentan problemas comunicativos y/o de disfagia.

Logopedia, preguntas frecuentes.

Muchas de las personas que toman en consideración acudir a un logopeda tienen multitud de preguntas previas o durante el tratamiento que conviene destacar y resolver a continuación.

La primera de ellas está relacionada con que, aunque los logopedas son especialistas médicos, en casi ningún caso son personas que recetan medicamentos a sus pacientes, en lugar de eso optan por emplear técnicas y prácticas que ayudan a resolver la problemática presentada por el paciente.

La tartamudez. ¿Cuándo debe tratarse?

Aparece hacia los 3 años de edad, cuando el niño pasa de la frase simple a formular oraciones largas. Esta falta de fluidez puede ser superada en un año, si no es así y persiste, se puede decir que a partir de los 4 años, es cuando nos encontramos con una tartamudez primaria, y debe ser tratada por el especialista.

¿Cuáles son los factores que perjudican la voz?

Pueden ser orgánicos (tumores, problemas vasculares, perturbaciones endocrinológicas, etc), y funcionales (abuso o mal uso de la voz).

¿Cuál es la diferencia entre afonía y disfonía?

La afonía es la alteración máxima de la disfonía y es la pérdida total de la voz.

¿Por qué puede considerarse que mi hijo no es candidato a un implante coclear?

La razón más frecuente para no ofrecer un implante coclear es la de que la audición del niño es “demasiado buena”. Hay algunas condiciones médicas como ausencia del nervio acústico, o clases específicas de malformaciones de la cóclea que contraindican la cirugía.

¿Cuándo estoy ante un caso de dislexia?

La dislexia se considera una dificultad significativa en el lenguaje escrito y la lectura, independientemente de cualquier causa intelectual, cultural o emocional, y que por lo tanto, aparece en personas con una inteligencia normal o incluso superior.

¿Cuáles son los errores más característicos de un disléxico?

Inversión de letras en las palabras.

Omisión de palabras.

Confusión de las letras con forma parecida, como por ejemplo, entre la p – q , d – b.

Uniones y separaciones indebidas de palabras.

Vacilaciones en la lectura.

Adición de sonidos al final de la palabra

¿Cómo se que mi hijo no desarrolla bien el lenguaje?

Existen ciertos signos de alarma que pueden indicar la presencia de trastornos en los niños:

1-3 meses:

Falta de reacción ante los sonidos

Falta de reacción a la voz de la madre

3- 6 meses:

No producen sonidos en respuesta al habla del adulto

No aparecen expresiones de sonrisa, alegría, desagrado…

No reacciona ante los ruidos ambientales o provocados.

6-9 meses:

No responde a su nombre.

Disminuyen sus vocalizaciones.

No emite sonidos para tratar de llamar la atención.

9-12 meses:

No comprende palabras familiares

No emite sonidos silábicos

No juega imitando gestos

1-2 años:

No comprende órdenes sencillas

No señala cuando quiere algo

No emite palabras

2-3 años:

Escaso vocabulario

No responde a preguntas sencillas

No une dos o tres palabras para expresarse

3-4 años:

Lenguaje ininteligible

Dificultades para comprender las instrucciones

No construye frases sencillas

4-5 años:

Con frecuencia pronuncia mal muchas palabras.

Utiliza los verbos en infinitivo

Utiliza solo frases muy simples de 3-4 palabras.

Su lenguaje es descontextualizado: No sigue conversaciones, sus respuestas no tienen relación con las preguntas que se le hacen…

5-6 años:

No utiliza oraciones subordinadas

No utiliza diferentes tiempos verbales

No utiliza preposiciones, conjunciones, adverbios…

Dificultad para contar experiencias.

Si alguna vez has pensado en acudir a un logopeda o tienes más preguntas que consideras que un experto en esta materia es capaz de solucionarte no dudes en ponerte en contacto con nosotros para que atendamos tus consultas, evaluemos tu caso y te indiquemos los mejores consejos para ponerte en manos de un profesional, si es que tú o algún miembro de tu familia lo necesitase.