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Pepa Claro

Psicología

En este post vamos a analizar qué es la psicología, que se estudia a través de esta ciencia y qué diferencias existe entre ella y la psiquiatría, para que los usuarios sepan las cualidades y servicios de cada una de estas disciplinas. 

¿Qué es la psicología?

En primer lugar, debes tener en cuenta cada uno de los conceptos que manejamos. Por ello, debes saber que la psicología es la disciplina que estudia la conducta, los procesos cognitivos y afectivos de los individuos en relación con el medio ambiente. En el ámbito etomológico, el término psicología viene del griego psique que significa alma y logos estudio.

Tipos de psicólogo

Dentro de este ámbito profesional, ya se han especializado diversos perfiles que se dedican  al estudio de áreas concretas del desarrollo humano y su pensamiento. Cada una de las especializantes o variantes que tiene esta disciplina depende del su ámbito de actuación e incluso el método que emplean para conocer mejor la psique humana.  Dentro del mundo de la psicología existe una gran variedad de trabajos, roles y especialidades que no tienen por qué parecerse mucho entre sí.

Además, es importante que sepas que estas categorías no son excluyentes entre sí, por lo que es habitual que un profesional tenga funciones propias de dos o hasta tres tipos de psicólogos. 

Del mismo modo, los campos de estudio de dos de estos tipos pueden ser el mismo, teniendo en cuenta que los psicólogos que se dedican a la investigación tienen una formación parecida a muchos otros que se dedican a intervenir sobre un tema específico.

Psicólogos clínicos

Los psicólogos clínicos evalúan y tratan los trastornos mentales y emocionales. 

Estas psicopatologías van desde crisis a corto plazo a dificultades más duraderas en el tiempo. Suelen están especializados en patologías como la depresión, trastornos alimentarios, ansiedad, trastornos de la personalidad, etc. Otros se centran en poblaciones específicas: niños, adolescentes, drogadictos, entre otros. La psicología clínica está regulada por ley, por lo que es necesario haber cursado un máster oficial o una oposición (por ejemplo, el PIR) para ejercerla.

Psicólogos educativos

Se puente entre dos campos de estudio: la psicología y la educación. Se centra en los procesos implicados en el aprendizaje y en los roles que desempeñan los actores del ámbito educativo.

Así pues, el psicólogo de la educación suele trabajar en los centros educativos o en centros de orientación. Puede trabajar de manera individual, por ejemplo en la evaluación y el tratamiento de trastornos del aprendizaje de un niño, o de manera multidisciplinar con otros profesionales de la educación.

Psicólogos del desarrollo

Los psicólogos del desarrollo pueden trabajar en muchas ocasiones como psicólogos educativos, puesto que el aprendizaje es una parte importante del desarrollo de un individuo. 

A diferencia de los psicólogos educativos, estos profesionales también estudian la vejez del ser humano. Por tanto, estos profesionales también pueden trabajar en geriátricos. 

Psicoterapeutas

La psicoterapia es un modelo de intervención que ofrece apoyo psicológico y una serie de técnicas para mejorar la calidad de vida de los pacientes. 

La psicoterapia, en la mayoría de países, no está regulada por ley, y los problemas que trata no son de la misma gravedad comparados con los que suele abordar la psicología clínica. Los psicoterapeutas tratan problemas en las relaciones interpersonales o problemas de tipo emocional. Por ejemplo, dificultades en la relación de pareja, o la gestión del estrés.

Psicólogos experimentales y otros investigadores

Los psicólogos experimentales realizan pruebas y experimentos para obtener nuevos conocimientos sobre distintos aspectos o fenómenos psicológicos. En psicología, sin embargo, también se utilizan otras metodologías que no siempre pasan por el uso del método experimental, como ocurre por ejemplo en los estudios de caso.

Principalmente, investigan sobre estos para obtener información con la que contrastar hipótesis u obtener datos específicos que les son encargados. Pueden estudiar aspectos de la psicología básica como la memoria, la atención, la percepción o los procesos de aprendizaje, entre otros.

Suelen trabajar en universidades o centros de investigación públicos o privados, y recientemente ha habido un auge en el interés de las empresas por contratar a estos profesionales, ya que hay un interés creciente en temas como la percepción del consumidor ante determinado producto, o la salud laboral.

Psicólogos sociales

Estos profesionales tienen como ámbito de trabajo la conducta humana y los factores psicológicos que afectan al entorno social, comunitario o grupal.  Están interesados en aspectos como las relaciones interpersonales, intragrupales e intergrupales, aunque también estudian aspectos como las culturas, las actitudes entre individuos o los prejuicios. Aquí pueden englobarse también los profesionales dedicados al estudio de la psicología política y la psicología cultural, y también es normal encontrar en esta categoría a gente con formación en antropología y estudios de género.

Neuropsicólogos

Para ejercer en este campo, es necesario tener estudios de Licenciatura o Grado en psicología, además de un postgrado en dicha especialidad. Muchos neuropsicólogos se dedican a la investigación. En la práctica, comentan aspectos como la rehabilitación cognitiva, conductual y emocional de un paciente con daño cerebral, o en el diagnóstico precoz y la intervención en demencias.

Psicólogos Criminalísticos y forenses

Los psicólogos forenses aplican principios psicológicos a los aspectos legales. Su experiencia es esencial en el juzgado.  Además de intervenir en cuestiones criminales propiamente dichas –agresiones, asesinatos, etc- permiten que el juez decida qué padre debe quedarse con la custodia de un hijo. Existen diferencias entre psicólogos forenses y criminalistas, ya que los segundos buscan entender los motivos que han llevado a un criminal a cometer un delito. 

Psicólogos del trabajo

Los psicólogos organizacionales y del trabajo aplican métodos y principios psicológicos en el entorno laboral. Suelen trabajar en los departamentos de selección de personal, formación, salud laboral o desarrollo. También participan en evaluaciones para saber el nivel de satisfacción de los consumidores. Además, trabajan aspectos como la motivación o el liderazgo.

Psicólogos deportivos

Es una especialidad poco conocida, pero de cuyos beneficios nadie duda. Los psicólogos deportivos trabajan con los deportistas, el entrenador, y todo el equipo para maximizar el potencial del equipo o deportista. Algunas de las variables psicológicas que se tratan son: autoeficacia, atención, motivación, nivel de activación o estrés. 

Sexólogos

Estos expertos diagnostican y tratan tratar los trastornos psicológicos relacionados directamente con las relaciones íntimas de los individuos (por ejemplo, la disfunción eréctil o la eyaculación precoz). También educan a los pacientes para que vivan una sexualidad sana.

Estos no son los únicos aspectos de la psicología actual: hay profesionales que trabajan sobre  la psicología del marketing, psicología aplicada a los videojuegos, psicología aplicada a la nutrición, coaching… Y es que, la psicología tiene conexiones con cualquier área económica, social y médica. 

Psicólogo y psiquiatra, diferencias.

Como has podido comprobar, hasta el momento no hemos hablado en ningún momento de Psiquiatría, que es un área diferente de la psicología. Según la RAE es Parte de la medicina que se ocupa del estudio, el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de las enfermedades mentales de carácter orgánico y no orgánico. La principal diferencia que radica con la psicología es que el tratamiento de los trastornos o problemas de salud mental se realiza con medicamentos que ayudan a tratar problemas como:

  • Ansiedad.
  • Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.
  • Depresión.
  • Trastorno de conducta.
  • Esquizofrenia y otros trastornos psicóticos. 
  • Trastornos de la personalidad.

Psicología, preguntas frecuentes.

¿Quién puede necesitar la ayuda de un psicólogo?

La terapia psicológica está dirigida principalmente a dos grupos de personas:

Quienes tienen un trastorno psicológico (por ejemplo, ansiedad, depresión, fobias, anorexia, bulimia, adicciones, etc.) En estos casos, el objetivo principal de la terapia será, en primer lugar, el control de los síntomas que se presenten y el aprendizaje de estrategias y habilidades que prevengan la reaparición de los síntomas.

Pero por otro lado, la psicoterapia también está orientada al crecimiento personal y a la solución de problemas. No es necesario presentar un trastorno psicológico para poder beneficiarse de la ayuda psicoterapéutica. Dentro de este grupo de clientes encontramos, por ejemplo:

  • Dificultades de adaptación a nuevas situaciones vitales (duelo, separación, cambio de residencia, etc.)
  • Asesoramiento en procesos de toma de decisiones y solución de problemas: a nivel laboral, familiar, personal, etc.
  • Orientación y asesoramiento a padres sobre temas relacionados con la educación de los hijos: desobediencia, disciplina, rabietas, estudio, etc.

¿De qué tipo de terapia se trata?

Existen diversos tipos de terapia que varían según el tipo de problema a tratar y del especialista en cuyas manos te pongas. Existen variables como el psicoanálisis, las terapias gestalt o la conductista, entre otras. 

¿Cómo es el tratamiento?

El tratamiento va a depender en gran medida del problema que presentes. No obstante, hay algunos puntos en común a todos los casos.  Las fases comunes son:

  1. La evaluación: en esta parte se recoge la información sobre el problema para establecer un tratamiento individualizado.
  2. En la segunda fase, a la que suele dedicarse una sesión, se le ofrece al paciente toda la información sobre su problema, el plan de tratamiento y el método de trabajo.
  3. La tercera fase sería el tratamiento en sí, donde paciente va a aprender nuevas estrategias para enfrentarse a sus problemas y a modificar sus pensamientos dañinos, lo que le ayudará poco a poco a mejorar y reducir su malestar. A veces se mandan actividades para realizar entre las sesiones para practicar y generalizar los aprendizajes que se han hecho en la consulta. La duración del tratamiento es variable en función del problema.
  4. Cuando se consiguen los objetivos del tratamiento, pasamos al seguimiento. En esta fase las sesiones son cada vez más espaciadas en el tiempo, quizá cada mes o cada dos meses, y cuando se comprueba que la mejoría está consolidada, se da de alta al paciente.

Frecuencia y duración de las sesiones

Ésta depende de las sesiones viene determinada por el caso concreto, aunque es frecuente que las primeras sesiones de la terapia planifiquen de manera semanal o quincenal, y conforme se van logrando los objetivos, las sesiones se van espaciando cada vez más en el tiempo.